El presidente del Partido Popular de Cataluña, Alejandro Fernández, ha denunciado este miércoles en la sesión de control celebrada en el Parlament la situación de la Federación Catalana de Fútbol, que, a su juicio, “se ha convertido en un estercolero con el apoyo del PSC y del Gobierno de Salvador Illa”.
Fernández ha criticado la existencia de diligencias judiciales y la eliminación de actas notariales, y ha acusado al gobierno catalán de mantener un “silencio cómplice”, señalando que “los propios atestados de los Mossos d’Esquadra son demoledores”, con “213 certificados manipulados y 88 firmas de presidentes de clubes falsificadas”.
Según el dirigente popular, el caso ha adquirido “dimensiones escandalosas”, hasta el punto de que 440 clubes exigieron la convocatoria de una asamblea extraordinaria que era de su competencia. En este sentido, ha afirmado que en la gestión de dicha convocatoria “reside exactamente el encubrimiento de esta presunta corrupción”, responsabilizando al conseller Albert Dalmau y al Ejecutivo de Salvador Illa. Fernández ha señalado que, cuando finalmente se convocó la asamblea, se retiró del orden del día la convocatoria electoral, “lo más importante”, a su juicio.
Asimismo, ha recordado que la entidad Transparencia y Democracia en el Deporte ha anunciado la presentación de una querella contra el conseller Berni Álvarez. También ha citado las actas de los Mossos d’Esquadra, en las que, según ha indicado, los presuntos implicados afirman textualmente: “El PSC està damunt de tot” (El PSC está encima de todo).
El presidente del PP catalán ha concluido asegurando que “la Federación Catalana de Fútbol no puede ser su chiringuito” y ha advertido de que la entidad está siendo “desprestigiada de manera ya casi irreversible”. Por ello, ha exigido que se devuelva “al fútbol catalán la democracia y la dignidad” y que se dé voz a los clubes.